La Coctelera

Pensamientos

Dobla la araña su tenue hilo sobre la esquina del desván
avanza a contraluz en su tarea, delicadamente,
asombra esa perfección que deslinda el rayo de la luz
atravesando el enigma de la vida y la trampa mortal.

Cinco leones cruzan el risco de la montaña,
los veo caminar desde mi cuarto.
Hay lentitud en su paso, lejano sonar de un río
cadencioso resbalando en la orilla fresca
de la sabana.

Tu estás detrás de ese humo dormido que
exhalan los barcos que surcan la oscuridad
oquedad, la inmensidad del cielo en tu huída hacia el silencio.

LLEGARÁ LA LUZ

Llegará luz que devasta las alturas
rasgando el velo de la tristeza ensombrecida

y la vida círculo ahito de reflejos
del vasto país del insomnio resucitará.

Alzará la sed sus invisibles surtidores

cuando el mediodía fleche en tu corazón.
Ahora, bien mío, cierra los ojos y ábrelos
Y oye el canto de la esperanza.

Poema, Neruda

ME gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

Poema

Mañana iré y buscaré la solución
al problema de un zapato,
son cosas que nos pasan a los humanos,
preocupaciones, detalles imperfectos del universo
que intentamos arreglar para sentirnos calmados.

Quisiera que mañana se abriera como un pan grande
horneado dulcemente, para partirlo
y comérnoslo a medias, pero tengo que arreglar
lo del zapato...

Me ilusiona saber que cuando llegue
Tú, sonrerirás.

La luz

¿Sabes que la flor tintinea,
inclina su cabeza suavemente
y la luz la acaricia tiernamente?

La luz brinca de un lado al otro del parque
besa las copas de los árboles
- mientras nosotros dormimos.
La luz no para de trabajar
y de escribir mensajes en las paredes
y en el fondo de la calle
- mientras nosotros hablamos.

Cuando salimos y la vemos está allí
envolvente, translucida,
cuidándonos.

A veces, sabemos lo que dice.

Un libro

La luna rompe su espejo en el agua
los libros se quedan abiertos,
suspendidos como palomas
detenidas en pleno vuelo.
estación, máquina, canela, tijeras, música, fotografías
cuantas cosas murmuran los libros
callados, escondidos por los siglos de los siglos.

Yo busco un libro para tí, llevo
mucho tiempo buscándolo
cada mañana tengo la seguridad
de que hay un libro que es el tuyo

Tengo que buscarlo.

A veces llueve

Hay que hincarle las uñas al minuto
desmenuzar el instante de hilo de eternidad
tú sabes que el espacio es gris, redondo , circular
que trae las palabras enhebradas
en un recorte de periódico pasado, desmemoriado
que chapotean con las gotas de la lluvia.

sin título

PIENSA la luz, me ama
bajo sus cabellos.

Pone sus labios en
mis heridas, sonríe,

bajo sus cabellos.

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PIENSA la luz, me adviene
entre los visillos de la ventana.

Pone sus dedos en
mis palabras, reviven,
entre los encajes de la pared.

1º parte de Antonio Gamoneda, segunda, mía.